viernes, 21 de abril de 2017

Decidir

Definitivamente tengo verdadero pánico a decidir. Y creo que es algo bastante frecuente en nuestro mundo. No sé dónde lo notas tú… Hay gente que se bloquea durante horas con la maleta a medio hacer, incapaces de decidir qué dejan y qué se llevan de viaje. Otros sufren un colapso a la hora de comprar, con dos prendas en la mano a tres pasos del mostrador. Hay quien casi muere al elegir carrera y quien se replantea esa decisión cada vez que los exámenes aprietan un poco…
Yo experimento mi miedo a decidir casi a diario. Lo noto sobre todo cuando me coinciden varios planes y no quiero renunciar a ninguno de los dos. Me imagino en uno de los sitios, luego en el otro… ¡y los dos me parecen imprescindibles! A menudo me produce tal bloqueo que retraso al máximo la decisión, esperando que se hagan compatibles en el último momento o que alguien invente la máquina de la bilocación.
Da igual dónde lo notes exactamente, el miedo a decidir está ahí.  El problema es que nos retrata en nuestro temor a renunciar. Porque decidir es básicamente eso: optar por una cosa y renunciar a otras. Y eso nos cuesta mucho. Hay una imagen que me ilumina especialmente en esto: la del árbol y el arbusto. Un arbusto no necesita una verdadera poda; las ramas crecen hacia cualquier lado, pequeñas y abundantes. Sin embargo para que crezca un buen árbol es necesario podar unas ramas y así otras recibirán la savia abundante. Unas ramas se cortan pero gracias a eso, hay otras que crecen fuertes, se robustecen y dan fruto. Tomar decisiones es algo parecido: supone podar y renunciar a cosas para dedicar tiempo y corazón a otras. Pero sólo así crecemos, sólo así damos fruto.
Escribe: Charlie Gómez-Vírseda, sj
Publicación original de Pastoral SJ

sábado, 11 de marzo de 2017

Tiempo de ayuno

Dicen que la cuaresma es tiempo de ayuno. Hasta hace unos años (ya más bien unas décadas) estaba muy bien definido qué tenía que ser ayuno y qué no… Pero hoy en día esto no está tan claro ¿Tiene algo que ver con comer carne o no comerla? ¿Con hacer unas cosas u otras?

Digamos sobre todo que se trata de un tiempo y unos gestos para recordar que no podemos tener todo; que el sueño de la omnipotencia es insensato; que el afán por controlar las cosas es ingenuo; que la sed de poseer es insaciable; y que vivir sin apreciar lo que tenemos es desagradecido e injusto en un mundo donde tantos seres humanos no tienen nada. Por eso merece la pena ayunar.

Hay quien piensa que ayunamos para sufrir. Así, sin más, como si fuéramos masoquistas. Como si tuviéramos que pasar incomodidad, malestar o dolor para tener a Dios contento. Eso no es así. Eso responde a una imagen un tanto alterada de Dios, un Dios duro.

“¿De qué les sirve ayunar, si siguen con sus peleas y riñas? Con esta clase de ayuno, nunca lograrán nada conmigo. Ustedes se humillan al hacer penitencia por pura fórmula: inclinan la cabeza como cañas en el viento, se visten de tela ásperay se cubren de cenizas. ¿A eso le llaman ayunar?¿Realmente creen que eso agrada al Señor? ¡No!
Esta es la clase de ayuno que quiero: pongan en libertad a quienes están encarcelados injustamente; alivien la carga de quienes trabajan para ustedes. Dejen en libertad a quienes viven en opresión y suelten las cadenas que atan a la gente. Compartan su comida con los hambrientos y den refugio a los que no tienen hogar; denles ropa a quienes la necesiten y no se escondan de la gente que precisen su ayuda.
Entonces su salvación llegará como el amanecer, y sus heridas sanarán con rapidez; su justicia los guiará hacia delante y atrás los protegerá la gloria del Señor.
Entonces cuando ustedes llamen, el Señor les responderá. ‘Sí, aquí estoy’, les contestará enseguida. Levanten el pesado yugo de la opresión; dejen de señalar con el dedo y de esparcir rumores maliciosos”. (Isaías 58, 4-8)

En realidad, ayunamos para crecer. Ayunamos para recordar que las cosas no son el fin, sino el medio. Ayunamos como una forma de mirar alrededor, y recordar que la realidad es mucho más amplia que nuestra propia situación. Ayunar no es ‘dejar de comer’. Es aceptar de manera consciente que mis deseos, mis necesidades, mis intereses, mis preocupaciones no son el centro del mundo.
Que si hoy en día sabemos que el Universo no gira alrededor de la tierra, mucho menos gira alrededor de mí.
"Desde ahí le pido a Dios que me enseñe el sentido de vivir con una lógica distinta al "quiero", "me apetece", "me gusta"
"Y pedirle que me enseñe cuál debe ser mi manera particular, distinta, única, propia, de ayunar. Asumir lo difícil que viene como parte de la vida, abrazar los propios compromisos, no huir”.  Eso es ayuno.

“Cuando ayunen, no pongan cara de tristeza como los hipócritas que ponen caras afligidas para que la gente vea que están ayunando. Les digo la verdad: ellos ya han recibido su recompensa. Pero tú cuando ayunes, arréglate bien y lávate la cara para que así no se den cuenta de que estás ayunando. Así sólo lo verá tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre que ve todo lo que se hace en secreto, te dará tu recompensa”. (Mt 6, 16-18)

Hay un sentido de intimidad, de gratuidad, de desinterés, de humildad en la búsqueda de Dios y en la búsqueda de crecimiento. Cuando hablamos de ayunar no se trata de alardear de nuestras búsquedas y retos.

No se trata de "torturar" a otras(os). No se trata de utilizar la virtud como un arma que marque distancias con los "pecadores". Se trata de aprender a mirar mi fragilidad llena de posibilidades, mi debilidad fuerte, mi pequeñez grande, en lo que vale. Como algo a un tiempo minúsculo y enorme. Hay un momento en el que la búsqueda de Dios pasa por el silencio, por el ocultamiento, por el trabajo más cotidiano e invisible, por aquello que nunca nadie va a saber.
En el fondo el Reino de Dios no se construirá bajo focos o pasarelas de fama, ni bajo premios o aplausos, sino en lo escondido. En la soledad de la oración de quien pregunta. En el anonimato de quien sirve. En la sencillez de quien renuncia a un "YO" enorme por un "Mundo" diverso.

Piensa, por un momento, en tus luchas profundas, íntimas, en tus anhelos, en tus deseos de vivir para y con Dios. Piensa en todas esas cosas que parece que nadie ve, que nadie siente contigo, que nadie compadece, que nadie valora… Dios sí las ve. Dios sí las valora. Dios sí las acompaña.



Original en ©Jesuitas. Provincia de Castilla. 


   


jueves, 2 de marzo de 2017

¿Quién nos convierte?

Al comenzar la cuaresma se nos invita a la conversión. Pero eso no es un empeño voluntarista, ni un cúmulo de propósitos que una(o) misma(o) tenga que lograr. Es Dios quien nos convierte, cuando le dejamos. Es Dios quien transforma nuestras vidas y le da hondura y plenitud. Es Dios quien nos hace madurar y crecer, asumir la vida con toda su complejidad. El Dios que, infatigable, está trabajando en cada una(o) de nosotras(os).

“Cuantos se dejan llevar del Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y no han recibido un espíritu de esclavos, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos que nos permite gritar: Abba, Padre” (Rm 8,14-15)

Has cambiado mucho en la vida. Desde que eras pequeña(o) hasta hoy. Has conocido gente, has compartido historias, has tenido aciertos y algún que otro descalabro. Y ahora eres consciente de que cuando te has dejado acunarte o sacudirte, cuando has dejado que su palabra llegue hasta tus entrañas, entonces tú has cambiado.
Pero a veces, somos lentas(os), y a menudo sordas(os) o perezosas(os) para Él. Nos atascamos en mil dinámicas que no nos dejan vivir a su manera. Nos vemos débiles, a veces necias(os)… Menos mal que Él no se cansa de modelarnos, nos sigue transformando con manos firmes. Él sabe a dónde nos quiere llevar.

¿Dónde te ves necesitada(o) de conversión?
¿Dónde sientes que Dios trabaja en ti?

Al tiempo que somos conscientes de que va tocando otras vidas, otras historias, otra gente, en ocasiones nos reconocemos en otros rostros, y nos sentimos cercanas(os) a otras vidas, porque sabemos que detrás de todas(os) estás Él, uniéndonos, trabajando en cada ser humano, sin rendirte con nadie, porque cree en todas(os).

Señor, tú trabajas en aquellos a quienes quiero, y también en aquellos que me hacen sufrir. En los cercanos y los lejanos, en las víctimas y los verdugos. Tú trabajas incansablemente, siembras en cada una(o) de nosotras(os) la semilla de tu amor. Ayúdame a mirar el mundo siendo consciente de que tú lates en El, y de que, imperceptiblemente, vas poniendo luz en cada vida.

¿Miro al mundo intuyendo que Dios está transformándolo?

¿Dónde hay destellos de Dios?



Original por: ©Jesuitas. Provincia de Castilla.

jueves, 10 de noviembre de 2016

¿Cómo descubrir si mi vocación es ser religiosa?

Si alguna vez has tenido curiosidad de conocer la vida religiosa y te ha pasado por la mente si esto es para ti, ten por seguro que es un buen indicio del llamado de Dios, pues la vocación no es algo que tu inventas, ni buscas, ni que quieres hacer o ser. Es algo que encuentras, pues es el proyecto que Dios tiene para ti, para que lo realices.

Algunas veces te preguntarás ¿en realidad Dios me llama?, o ¿son deseos o caprichos míos?
Para poder descubrirlo te podrán ayudar estos pequeños pasos a seguir:

1- Oración y vida sacramental; es indispensable que entres en contacto con Dios por medio de la oración en todo momento, la reconciliación y la eucaristía te unen íntimamente a Él.

2- Ingresar a un grupo parroquial; estar ofreciendo un servicio a la comunidad implica muchas veces sacrificios, aprendes a entregarte de corazón y entre más entregas, más te va pidiendo el Señor y así descubrirás que tanto puedes dar y que tan lejos puedes llegar.

3- Buscar dirección espiritual; tener un proceso de formación en compañía de tu director(a) te ayuda a descubrir si en realidad esta puede ser tu vocación.

4- Sé honesta y sincera contigo misma; para que no te engañes al tomar más en cuenta tus sentimientos que la voluntad de Dios.

5- Completa disposición para aceptar la voluntad de Dios, estando dispuesta a dejar y entregarlo todo por él.

Por último puedes preguntarte ¿qué quiero? ¿lo puedo conseguir? ¿es lo que Dios pide y quiere? ¿lo que me pide, puedo darlo? ¿qué opino sobre el matrimonio, la soltería, y la vida religiosa? ¿me hará o seré feliz?

En ciertos momentos podrías negarte ante estos sentimientos, pasarlos por alto y sentir temor de hacer lo que Dios te pide porque desconocemos lo que nos tiene preparado, no tenemos el valor de dejarlo todo y seguirlo, el temor siempre estará ahí, pero ten en cuenta que aunque Jesús también sintió temor en el huerto, siguió adelante con los proyectos de salvación de su Padre.

Si tú escuchas su llamado, deja todo por Él. 

Comunícate con nosotras: vocacionesccvi@amormeus.org

Fuente: http://llamadovocacional.blogspot.pe/

miércoles, 11 de mayo de 2016

Asamblea 2016 de los Asociados de Estados Unidos

Jane Maurer ha sido Coordinadora de Asociados los últimos tres años, así como facilitadora de su Comunicad Asociada local, Jeanne de Matel.

Como Coordinadora, les correspondió a Jane y a sus ayudantes organizar la Asamblea de 2016, la cual fue oportunamente agendada antes de la Asamblea de abril de las Hermanas, ya habían pasado seis años desde que la última Asamblea de Asociados se llevó a cabo.
Aunque todos los miembros Asociados fueron invitados a  la Asamblea para muchos fue imposible asistir por muy diferentes razones. El grupo de treinta que asistió fue representativo de nueve de las quince  Comunidades Asociadas.

La Hermana Tere Maya, Líder de la Congregación dio la Presentación de Apertura, la cual se enfocó en la Estructura de los Asociados y en la Relación con la Congregación.
Al presentar “La Relación Correcta” la Hermana Tere explicó que “las Hermanas religiosas con votos pertenecen y son miembros de la Congregación; los Asociados, de acuerdo con la Ley Canónica, no son miembros de la congregación, más bien la Asociación es una extensión de la estructura; junto con las Hermanas, los Asociados comparten el Carisma de la Encarnación, el Bautismo cristiano, el discipulado con el mundo, la espiritualidad, la misión, la expresión apostólica.  
Los Asociados hacen su compromiso con la Asociación y renuevan anualmente ese compromiso dentro de su comunidad Asociada.
El tiempo de la reunión incluyó alguna discusión sobre las finanzas y se hicieron recomendaciones para ayudar en la manera para mejorar la situación financiera para la planeación y expansión futuras.
La Hermana Margaret Snyder, enalce Asociada, ayudó al grupo a seguir adelante con su visión y las sugerencias dadas anteriormente- tales como la selección de un director de tiempo completo que entre en vigor para Diciembre de 2016; y la actualización del Manual de los Asociados, para tener una mejor comunicación entre los grupos Asociados de los Estados Unidos, México y Perú.
La tarde terminó con una Sesión de Fotos del Grupo en el Balcón de “Brackenridge”—todos radiantes con pañoletas rojas, y esto fue seguido por una Cena Fiesta en el “Heritage Hall”.

Antes de partir para sus casas, todos se unieron en la liturgia de clausura en la Capilla del Verbo Encarnado el domingo 10 de Abril. El sermón fue dirigido especialmente al Carisma en la vida de los Asociados también añadieron una oración por los Asociados fallecidos.

USA Associates Hold Assembly 2016

Jane Maurer has been Coordinator of Associates for past three years as well as acting facilitator to her local Associate community, Jeanne de Matel.

As Coordinator, It fell to Jane and her helpers to organize the 2016 Assembly which was very timely ahead of the Sisters’ April Assembly and also since it has been six years since the last Associate Assembly was held.

While all Associate members were invited to Assembly, many found themselves unable to attend for a number of reasons. The group of thirty in attendance was representative of nine of the fifteen Associate Communities.

Sister Tere Maya, Congregational Leader gave the Opening Presentation which focused on the Associate Structure and the Relationship with the Congregation.
In presenting “Right Relationship” Sister Tere explained that “the vowed religious Sisters belong to and are members of the Congregation; the Associates, according to Canon Law, are not members of the congregation, rather the Association is an extension of the structure; Together with the Sisters, Associates share the Charism of the Incarnation, Christian Baptism, discipleship with the world, spirituality, mission, apostolic expression.  

Associates make their commitment to the Association and annually renew this commitment within their Associate community.

Meeting time included some discussion of finances and recommendations were made to assist in ways to improve the financial picture for future planning and expansion.
Sister Margaret Snyder, Associate liaison, assisted the group in moving forward with their vision and earlier suggestions- such as the selection of a full time director to become effective in Dec 2016 and the updating of the Associate Handbooks for better communication among all the Associate groups in US, Mexico and Peru.

The evening ended with a Group Photo Session on Brackenridge Balcony--all aglow with red scarves, and this was followed by a Fiesta Dinner in Heritage Hall.

Before departure for home, all joined in the closing Liturgy in the Chapel of the Incarnate Word on Sunday, April 10. The sermon was especially geared to the Charism in the lives of the Associates also adding prayer for deceased Associates.

miércoles, 13 de abril de 2016

Year of Mercy… Accompanying men and women who are in prison

By Aracely Uranga Palacio, CCVI

I had the grace of accompanying men and women in prison areas in Nuevo León, offering workshops on Forgiveness and Reconciliation, as part of a psycho-spiritual program designed to help people to give new meaning to their lives.

I started without knowing clearly what lead me to participate in this project, apart from the Mission of the Congregation which is to promote human dignity. Little by little, the encounter with these people in this place revealed my mission to me; to give and receive love, having a deep experience of self-determination and freedom.

I could meet evil with names and surnames, and at the same time I could see their vulnerability and the inability for self-defense. In both cases, the ‘guilty’ and the ‘non-guilty’ reveal the results of a system that has led them to where they are today. That is why Pope Francis, in his talk at the Social Reinsertion Center [Centro de Reinserción Social (CERESO) in Ciudad Juárez, said: “Divine mercy reminds us that prisons are a symptom of the state of society, they are in many cases a symptom, of silences and omissions that have been the cause of a culture that rejects individuals”. 

I had the opportunity to meet intelligent men and women, who are great artists, draftsmen, draftswomen, painters, sculptors--with a truncated life, due to the social poverty which surrounds them. I found human beings who show respect when addressed by name and treated with equality. At the beginning, they would ask me: “Why do you come here? Why do you visit us since we are not members of your family? There is common ground in humanity that we all share and I cannot be indifferent to the pain others feel.

They often asked me whether I was not afraid, and frankly I only felt fear once or twice thinking I was at risk. After a violent incident, a security guard explained to me the dangers I was exposed to, not due to a direct aggression against me or against my team, but due to a fight among the prisoners themselves. My experience at all times was that in the case of personal danger, many of them would have risked their integrity to protect my life. We should be afraid of a repressive system, an unjust system that is unable/unwilling to break the vicious cycle of victims vs. assailants.


I close my eyes and I can see the faces of these men and women and remember their names. They are in my heart, like Tencha and Aracely, two women who accompanied me in this learning experience in which I could come close to these inmates without fear, embrace them as my brothers and sisters, and feel the presence of God in them.